A través de un protocolo se supervisa la evolución que debe seguir el niño para un correcto desarrollo físico y psicosocial con un orden pautado de visitas en las que los niños y las niñas deben cumplir unos ítems determinados básicos para su desarrollo e incidiendo especialmente en aquellas tareas preventivas que puedan ayudar a mejorar la salud de nuestros niños y niñas.