¿Diabetes bajo control? Cómo prevenir complicaciones y cuidar el corazón

La diabetes afecta en España a más de 5 millones de adultos —en torno al 14% de la población de 20–79 años—, según datos del Atlas Mundial de la Diabetes difundidos por la Federación Española de Diabetes (FEDE). A pesar de un leve descenso en los últimos años —de un 14,8% en 2021 al 14,1% actual—, España sigue siendo el quinto país de Europa con mayor prevalencia, por detrás de Turquía, Rusia, Alemania e Italia.
Los niveles elevados de glucosa en sangre tienen un impacto directo en la salud de las arterias. Con el tiempo, mantener la glucosa alta deteriora los vasos y favorece la aparición de obstrucciones. El corazón es especialmente vulnerable: ese proceso eleva el riesgo de angina, infarto, ictus e insuficiencia cardiaca.
"El reto es doble: controlar la glucosa y proteger el sistema cardiovascular desde el primer día", explica el Dr. Jordi Balcells, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitari General de Catalunya.
Riesgos cardiovasculares asociados a la diabetes
La diabetes tipo 2, la más frecuente, puede avanzar de forma silenciosa durante años, sin síntomas claros o con señales fáciles de pasar por alto - más sed, orinar con más frecuencia, cansancio, pérdida de peso-. Mientras tanto, la glucosa elevada va dañando las arterias y, con el tiempo, aumenta el riesgo de enfermedades del corazón.
Entre las complicaciones cardiovasculares más frecuentes se encuentran:
-
Enfermedad coronaria (angina e infarto).
-
Ictus isquémico y otras complicaciones cerebrovasculares.
-
Insuficiencia cardiaca.
-
Enfermedad arterial periférica (dolor al caminar, mala circulación en piernas y pies).
-
Arritmias en determinados perfiles de riesgo.
"Conocer el riesgo es el primer paso; el segundo es monitorizar y prevenir de forma continua para evitar eventos", apunta el especialista.
Monitoreo y prevención continua
La tecnología actual se integra en la vida del paciente y facilita decisiones más seguras. Los sistemas de monitorización continua o flash de glucosa y, cuando están indicadas, las bombas de insulina, permiten anticiparse a hipo e hiperglucemias y mejorar el tiempo en rango. Esta información, combinada con educación terapéutica, ayuda a ajustar dieta, actividad física y tratamiento con mayor precisión.
"La tecnología es una herramienta; el resultado llega cuando se combina con hábitos cardiosaludables y tratamiento bien indicado", insiste el Dr. Balcells.
Recomendaciones para mejorar la salud cardiovascular
Tras conocer el riesgo y establecer un buen control de la glucosa, el siguiente paso es consolidar hábitos cardiosaludables y ajustar el tratamiento de forma individual. Algunas las líneas clave para ello son:
-
Glucosa en rango objetivo, con metas individualizadas según perfil clínico.
-
Control de la presión arterial y del colesterol, fundamentales para reducir eventos cardiovasculares.
-
Actividad física regular (aeróbica y de fuerza), adaptada a cada persona.
-
Alimentación cardiosaludable de patrón mediterráneo, evitando ultraprocesados y exceso de azúcares.
-
Uso correcto de monitorización continua/flash y bombas de insulina en los perfiles que lo precisen.
-
Adherencia terapéutica y revisiones periódicas para prevenir complicaciones y ajustar el plan.
"Los buenos resultados no dependen de una sola medida, sino del conjunto: control glucémico estable, presión y colesterol en los límites objetivo, actividad física regular y un plan de tratamiento bien seguido", subraya el Dr. Balcells.
Compromiso con la prevención de riesgos cardiovasculares
El Hospital Universitari General de Catalunya cuenta con programas de evaluación cardiovascular y seguimiento integral para personas con diabetes, con la coordinación de los equipos de Cardiología y Endocrinología. Así como apoyo en la educación terapéutica y el uso de monitorización de glucosa. El objetivo es acompañar a cada paciente para reducir riesgos y mejorar su calidad de vida.
"El corazón también se cuida cuando cuidamos la diabetes, y no hay prevención eficaz sin continuidad: medir bien, ajustar a tiempo y mantener hábitos cardiosaludables es lo que realmente reduce eventos y mejora la calidad de vida", destaca el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitari General de Catalunya.















