foto unitat saosSe trata de un grupo de enfermedades caracterizadas por problemas respiratorios durante el sueño. Agrupan desde el paciente que tiene un ronquido intenso hasta aquel que sufre paros durante la noche y que llamamos Apnea del Sueño.

Se trata de una enfermedad caracterizada por múltiples paradas respiratorias durante el sueño (apneas), asociadas con episodios repetitivos de ronquidos y excesiva somnolencia diurna. Las paradas respiratorias (apneas) conllevan una pobre oxigenación durante la noche y una desestructuración del sueño (sueño no reparador) que se manifestará con unos signos y síntomas propios de la enfermedad.

De forma orientativa diremos que, entre los 30 y 60 años, el 30% de las mujeres y el 45% de los hombres roncan. Más difícil es aún conocer los porcentajes de personas que hacen apneas del sueño, pero las estadísticas más utilizadas señalan, dentro de esta misma franja de edad, una prevalencia de un 2% en las mujeres y de un 4% en los hombres .

El paciente suele pedir consulta porque ronca (ruido que molesta al compañero de cama), porque hace paradas repetidas de respiración que asustan al compañero o al mismo, o bien por las consecuencias negativas que esto conlleva. Sus síntomas comportan una fragmentación y alteración del ritmo del sueño y un descenso en el nivel de oxígeno sanguíneo durante el sueño. La consecuencia directa de esta fragmentación del sueño es la somnolencia diurna excesiva, que puede ir desde una mínima tendencia a quedarse dormido en situaciones poco activas, hasta un grado peligroso de somnolencia durante actividades cotidianas que pueden provocar incluso accidentes de tráfico y laborales o ser incompatible con una vida social activa.

También puede existir deterioro intelectual, falta de concentración, pérdida de memoria, irritabilidad y cambios de conducta. Pueden aparecer también disfunciones sexuales como impotencia y descenso de la libido (deseo sexual). Son comunes el dolor de cabeza por la mañana y el levantarse con la sensación de ningún embutido. El sueño suele ser inquieto por los múltiples esfuerzos respiratorios que deben hacerse durante la noche y los pacientes se levantan más cansados ​​que cuando se fueron a dormir. Finalmente pueden ser importantes y graves alteraciones cardiopulmonares que puede conllevar esta enfermedad. Es muy frecuente la presencia de tensión arterial levantada. También podemos observar la presencia de problemas pulmonares sobre todo en enfermos en enfermedades pulmonares crónicas y las alteraciones del ritmo del corazón.

En niños la apnea del sueño afecta aproximadamente entre un 2 y un 4% en edades comprendidas entre los 2 y 6 años. Respecto al ronquido, las cifras llegan a un 7% hasta un 17% de 6 meses a 13 años y del 5% al ​​15% en adolescentes. Las repercusiones médicas en niños incluyen alteraciones cardiovasculares o retraso del crecimiento o del desarrollo dental y facial. Desde un punto de vista neuroconductual está demostrado que pueden presentar problemas de aprendizaje, con disminución del rendimiento escolar. Situaciones todas ellas que afectan a la calidad de vida y familiar.