
El Hospital Universitari General de Catalunya ha creado su nueva Unidad de Atención al Viajero, un servicio especializado en medicina del viajero que ofrece atención personalizada en las 4-8 semanas previas al viaje y está diseñada para prevenir riesgos sanitarios específicos de cada destino.
Su misión es clara: evaluar el perfil médico del viajero, conocer el destino, la duración del viaje, las actividades previstas y las condiciones sanitarias del lugar, y diseñar un plan integral que incluya vacunación específica, recomendaciones y consejos personalizados para evitar enfermedades, picaduras o complicaciones de salud al regresar de viaje.
En este contexto, conocer las enfermedades más comunes que se pueden contraer durante un viaje es esencial para poder anticiparse y protegerse de forma eficaz. A continuación, repasamos cinco de las infecciones más frecuentes entre los viajeros internacionales y cómo prevenirlas.
1. Hepatitis A y fiebre tifoidea
Estas enfermedades se transmiten principalmente a través de alimentos o agua contaminados y son comunes en regiones con malas condiciones higiénicas, como algunas zonas de Asia, África o Centroamérica.
Síntomas: La hepatitis A suele causar fatiga, fiebre, náuseas, dolor abdominal, pérdida de apetito y coloración amarillenta de la piel (ictericia). La fiebre tifoidea, en cambio, provoca fiebre alta prolongada, dolor abdominal, debilidad, estreñimiento o diarrea y, en algunos casos, erupciones cutáneas.
Prevención: Ambas enfermedades se transmiten por alimentos o agua contaminados. Es esencial vacunarse con antelación, consumir solo agua embotellada o purificada, evitar el hielo, y elegir elementos bien cocinados o que puedan pelarse.
2. Malaria
La malaria es una enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Anopheles, presente en muchas zonas tropicales y subtropicales, especialmente en África subsahariana, el sudeste asiático y partes de Latinoamérica.
Síntomas: La malaria se manifiesta con fiebre alta, escalofríos, sudoración, dolor muscular, náuseas y vómitos. En casos graves puede provocar complicaciones respiratorias, neurológicas o renales.
Prevención: No existe una vacuna ampliamente disponible, pero sí medicamentos preventivos (profilaxis antipalúdica) que deben tomarse antes, durante y después del viaje. También se recomienda usar repelente, ropa de manga larga, mosquiteras tratadas con insecticida y evitar zonas con mosquitos al amanecer y el anochecer.
3. Dengue, Zika y Chikungunya
Estas tres enfermedades víricas son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti y son frecuentes en zonas tropicales y subtropicales. EL dengue, en particular, está en aumento a nivel global.
Síntomas: Estas enfermedades víricas presentan síntomas similares: fiebre, dolor muscular y articular intenso, erupciones cutáneas, fatiga y dolor de cabeza. El Zika puede ser especialmente preocupante en mujeres embarazadas por su posible relación con malformaciones fetales.
Prevención: No hay tratamiento específico ni vacunas ampliamente accesibles (salvo para el dengue en ciertos casos). La mejor prevención es evitar las picaduras de mosquito: usar repelente con DEET o icaridina, vestir ropa clara que cubra brazos y piernas, dormir con mosquiteras y eliminar criaderos de mosquitos en alojamientos.
4. Rabia
La rabia puede contraerse a través de la mordedura de animales infectados, como perros, monos o murciélagos, y sigue siendo un problema en muchas regiones de África, Asia y América Latina.
Síntomas: Los primeros síntomas suelen parecerse a los de una gripe: fiebre, dolor de cabeza y malestar general. Luego pueden aparecer ansiedad, confusión, dificultad para tragar, espasmos musculares e hidrofobia. Una vez s presentan los síntomas, la enfermedad es casi siempre mortal.
Prevención: Se recomienda la vacunación preexposición en viajeros con riesgo elevado (estancias prolongadas, zonas rurales, contacto con animales). Ante una mordedura, se debe limpiar la herida con agua y jabón y acudir inmediatamente a un centro médico para valorar la profilaxis postexposición.
5. Hepatitis B
Esta enfermedad vírica se transmite por contacto con sangre o fluidos corporales (sexo sin protección, agujas contaminadas, tatuajes, etc.). Es endémica en muchas zonas de Asia y África.
Síntomas: En muchos casos no presenta síntomas al inicio. Cuando aparecen, incluye fatiga, fiebre, orina oscura, dolor abdominal, ictericia y malestar general. Puede evolucionar hacia una infección crónica con riesgo de cirrosis o cáncer hepático.
Prevención: La vacuna es muy eficaz y está recomendada para viajeros que puedan estar expuestos a sangre o fluidos corporales (tatuajes, intervenciones médicas, relaciones sexuales sin protección). También es clave evitar el uso de agujas no esterilizadas y practicar sexo seguro.
Viajar con salud comienza mucho antes de subir al avión. Gracias a la nueva Unidad de Atención Viajero del Hospital Universitari General de Catalunya, cada paciente puede recibir un plan preventivo personalizado y actualizado según las recomendaciones internacionales. Acudir con antelación permite protegerse frente a riesgos evitables y disfrutar del viaje con tranquilidad.






















