
Dormir bien no es un lujo, es fundamental para la salud y el bienestar integral. Un descanso de calidad ayuda al funcionamiento del cerebro, al equilibrio emocional, al sistema inmunológico y es clave en la prevención de enfermedades crónicas. Ya que, durante el sueño, el cuerpo se repara y recupera la energía necesaria para enfrentar los retos del día a día.
Sin embargo, descansar mal ha dejado de ser un problema individual para convertirse en un desafío para la salud pública, con efectos directos la salud física, mental y emocional de la población. Según la sociedad española de sueño, menos del 50% de la población española duerme las horas recomendadas, y más de 4 millones de españoles padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico y grave.
"Cuando los problemas de sueño se prolongan en el tiempo, pueden ser una señal de trastornos del sueño o de otras afecciones de salud que requieren atención médica. No se debe normalizar dormir mal, es importante consultar al médico a tiempo para detectar las causas y recuperar un descanso saludable", afirma la Dra. Raidili Cristina Mateo, jefa de servicio de Neurofisiología (Unidad del sueño) del Hospital Universitari General de Catalunya.
¿Qué es una Unidad del Sueño?
La Unidad de Neurofisiología o Sueño es un área especializada en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos relacionados con el descanso, tanto en adultos como en niños. Su función es analizar cómo descansa el paciente, detectar las alteraciones que afectan a la calidad y cantidad del sueño y ofrecer soluciones personalizadas y basadas en la evidencia.
Para ello, se compone de un equipo multidisciplinar, en el que pueden intervenir especialistas en neumología, neurología, otorrinolaringología, pediatría, psiquiatría, cardiología, odontología o psicología, entre otros. Esta colaboración permite valorar el sueño desde distintas perspectivas clínicas y adaptar el tratamiento a las necesidades individuales del paciente.
De acuerdo con los últimos datos de la Sociedad Española de Neurología, los trastornos del sueño más comunes en España son el insomnio, la apnea obstructiva del sueño, los trastornos del ritmo circadiano, el síndrome de piernas inquietas, las parasomnias NREM, el trastorno de conducta durante el sueño REM, la narcolepsia o la hipersomnia idiopática. La diversidad de cuadros explica la necesidad de una evaluación estructurada y especializada.
"La colaboración entre especialidades nos permite diseñar estrategias terapéuticas ajustadas a cada paciente, que pueden ir desde intervenciones conductuales hasta tratamientos médicos o, en algunos casos, procedimientos específicos", señala el especialista.
¿Cómo se diagnostican los trastornos del sueño?
El proceso comienza con una valoración clínica detallada, en la que el especialista analiza los síntomas, los hábitos de sueño y su impacto en la vida diaria. A partir de esta información se decide si son necesarias pruebas complementarias.
La prueba más conocida es la polisomnografía, o estudio del sueño, que permite monitorizar lo que ocurre mientras el paciente duerme. Mediante sensores colocados en distintos puntos del cuerpo —similares a los utilizados en un electrocardiograma— se registran parámetros como la actividad cerebral, la respiración, el nivel de oxígeno en sangre, los movimientos oculares y musculares o la frecuencia cardíaca.
En función de cada caso, pueden requerirse pruebas adicionales, como monitorizaciones respiratorias domiciliarias, estudios de movimiento o valoraciones psicológicas.
Una vez interpretados los resultados, el especialista establece un plan terapéutico individualizado, cuyo objetivo es mejorar la calidad del descanso y reducir el impacto del trastorno en la salud general.
¿Cuándo acudir a una Unidad del Sueño?
Se recomienda solicitar una valoración cuando el mal descanso es persistente o afecta de forma clara a la calidad de vida. Algunas señales que justifican consulta son:
- Dificultad recurrente para conciliar o mantener el sueño.
- Ronquidos intensos o pausas respiratorias observadas.
- Somnolencia excesiva durante el día.
- Sensación de inquietud en las piernas que impide dormir.
- Alteraciones del ritmo de sueño asociadas a trabajo nocturno o cambios horarios frecuentes.
- Conductas anómalas durante el sueño, como sonambulismo o movimientos bruscos.
"Escuchar las señales del cuerpo y consultar cuando el descanso deja de ser reparador es fundamental. Un buen descanso es la base del bienestar físico, mental y emocional de las personas.", concluye la Dra Mateo.
La Unidad del Sueño del Hospital Universitari General de Catalunya. integra distintas especialidades y tecnología diagnóstica avanzada para evaluar de manera integral los trastornos del sueño en adultos y niños, garantizando un abordaje personalizado.





















